CUESTIONARIO DEL LIBRO HISTORIA GENERAL DE MÉXICO
(Pag. 121-129)

1. ¿Como se transformo el gobierno de Nueva España después de las dos audiencias?
A la llegada de el primer virrey Antonio de Mendoza a Nueva España en 1535 terminaron las funciones de la segunda audiencia que era dirigida por el obispo de Santo Domingo Don Sebastian Ramirez de Feudal.
Anteriormente la audiencia era la suprema autoridad representante del rey Español en la Nueva España pero debido a la gran corrupción de los integrantes de la primera audiencia el rey resolvió mandar a un solo representante que llevaría entre otros tirulos el de virrey y seria la máxima autoridad.
El poder principal correspondió a los virreyes, que presidian la Audiencia, dirigían el ejército, nombraban funcionarios, hacían ejecutar decretos y respetaban la legislación, adoctrinaban y protegían a los naturales, hacían las obra públicas. Estaban asistidos por funcionarios como capitanes generales,las propias audiencias y los gobernadores, hacían justicia, entre otras funciones.
El poder del virrey se equiparó al de un monarca en pompa y ceremonia; sus funciones indicaban que era un representación encarnada de aquél, de la nobleza y dueño de resolver por cuenta propia.
2. ¿En que consistieron las medidas tomadas por los siguientes virreyes?
     Luis de Velasco:
Suele considerársele gobernante prudente. Ayudó a los nativos a defenderse frente a los abusos de los propietarios de minas de oro, y liberó a 15 000 esclavos ilegales. De su mandato destacan la abolición efectiva de la encomienda, la liberación de los indios ilegalmente esclavizados, la urbanización de poblados, la realización de importantes obras públicas, la apertura en 1553 de la Universidad de México y la colonización, pacificación (inaugurada el 25 de enero) y conquista de territorios del norte del virreinato, fundando ciudades como San Miguel el Grande (hoy San Miguerl de Allende), Durango (1563), San Felipe de Ixtlahuaca y Nombre de Dios. Su hijo Luis de Velasco y Castilla. Marqués de Salinas también fue virrey de Nueva España.
3. ¿Que formas de trabajo se instituyeron en la Nueva España bajo el gobierno virrerinal?
Política económica de España.

      La política económica seguida por España en la Colonia se caracterizó por obstaculizar el progreso lógico en todos sus aspectos: estableció el régimen de propiedad privada de la tierra e impulsó el latifundismo en sus formas laica y eclesiástica; implantó un sistema de prohibiciones con respecto a ciertos cultivos; favoreció el monopolio y el estanco como medios de impedir el libre comercio; protegió a la industria metropolitana evitando la creación de una industria nacional y monopolizó el tráfico del comercio con el exterior.
    La agricultura.
      La base de la alimentación en esta época fueron los cultivos indígenas: el maíz, el fríjol y el chile, que se producen en casi todo el país.
   Muy importante también fue el cultivo del maguey de pulque, pues la embriaguez se extendió de manera alarmante entre los autóctonos después de la Conquista.
   En cambio los conquistadores aclimataron nuevas plantas: el trigo, que prosperó en las tierras templadas y frías; el plátano, el arroz y la caña de azúcar se extendieron en la tierra caliente. La plantación de árboles frutales traídos de España se difundió rápidamente, aun entre los nativos, debido a los misioneros.
    Ganadería.
    La caballada y el ganado vacuno, traídos de España, se propagaron rápidamente. Lo mismo ocurrió con la cría de ovejas, cerdos y gallinas, aún entre los conquistados.
     A fines del Siglo XVI existían manadas de toros y caballos sin dueño. Se inició también un comercio muy intenso de ganado vacuno y de productos de los mismos. Los cueros se enviaban a España con el objeto de aprovecharlos en las industrias.
    La minería.
     Fue ésta la actividad más importante de la Nueva España, debido a que el concepto de riqueza de la época se basaba en la cantidad de metales preciosos que poseyeran tanto los pueblos como los individuos. Otros factores favorecieron el desarrollo de la minería: La mano de obra muy barata o gratuita de los esclavos; los privilegios concedidos al gremio de los mineros; el interés de la Corona por el Real Quinto que percibía y la no intervención de la Iglesia en los negocios de minas.

    Centros mineros: una vez consumada la conquista, comenzó a explorarse el territorio de la Nueva España en todas direcciones por los gambusinos en busca de minas. A fines del Siglo XVI eran conocidos varios de los minerales más importantes de oro y plata; los centros mineros más importantes fueron: Zacatecas, Sombrerete, Fresnillo, Nombre de Dios, Santa Bárbara, Guanajuato, Tasco, Tlalpujahua, Pachuca, Oaxaca, etc. En el Siglo XVII las minas más importantes que se descubrieron fueron las de San Luis Potosí, y en el Siglo XVIII, las de Real de Catorce.
 
     El sistema de patio: A fines del período colonial la minería estaba floreciente. Una de las causas de ese desarrollo fue el descubrimiento hecho en Pachuca en 1554, por el sevillano Bartolomé de Medina, del beneficio de los minerales de plata por medio de la sal y el mercurio. Este sistema llamado de patio o amalgamación, facilitó la extracción de la plata e hizo costeable la explotación de minerales de baja ley, dando origen a la fundación de numerosas haciendas de beneficio.
     Otro invento notable fue el de la capellina, que era un cono de metal que servía para impedir la salida a los vapores de mercurio, obteniéndose una economía de este metal, su autor fue Juan Capellán, minero de Tasco.
    La industria.
   Todas las leyes dictadas por el Consejo de Indias en materia de industria tuvieron un carácter prohibitivo para la Nueva España.
    No se permitió la fabricación de vinos, ni la elaboración de sedas. Al efecto se mandaron destruir inmensos plantíos de caña de azúcar, de vid y de moreras.
    Si a lo expuesto agregamos que la técnica usada era rudimentaria, pues los peninsulares, al pasar a América, implantaron en estas nuevas tierras las formas más retrasadas de trabajo, lastre del decadente feudalismo en que se debatía España.
     La Corona Española no ahogaba las iniciativas de producción industrial, sino las frenaba para que ellas se mantuvieran en nivel que a ella convenía.

    Los obrajes. Las industrias carecieron de capitales que permitieran la introducción y renovación de maquinaria. Las primeras fábricas que hubo en México recibieron el nombre de obrajes. La vida que llevaron los trabajadores era verdaderamente espantosa. Se les mantenía presos por deudas, se les azotaba por la menor falta hasta matarlos a golpes, y sin darles casi de comer, se les encerraba en piezas subterráneas, mezclados con criminales. Todo esto a pesar de que las leyes lo prohibían.

    Los gremios. El taller artesano de españoles, en cambio, disfrutó de privilegios. Estaban agrupados, por la religión, en cofradías, bajo el patronato de algún santo; por la ley, en gremios. Cada oficio tenía el suyo, minuciosamente reglamentado por medio de ordenanzas que prohibían, entre otras cosas, admitir como miembros a los indios, negros y mulatos.

4. ¿Como se organizo la economía?
El trabajo:
Los sistemas de trabajo empleados por los españoles en la agricultura y la minería fueron: la encomienda, el repartimiento y el peonaje.
La encomienda significó el reparto de indígenas entre los conquistadores, a fin de que ellos se encargaran de cristianizarlos y de protegerlos, a cambio de utilizar sus servicios. A pesar de este espíritu humanitario de la encomienda, la explotación de los autóctonos fue sistemática y las violaciones constantes, pues frecuentemente los encomendaderos alquilaban a “sus” indios para el peligroso y agotante trabajo de las minas.
A pesar de las disposiciones reales para acabar con la encomienda, los encomendadores lograron su perpetuación hasta por cinco vidas. Sin embargo, la encomienda empieza a perder importancia a fines del Siglo XVI, mas no como resultado de las leyes ni del espíritu justiciero de algunos españoles, sino por la introducción de otro sistema de trabajo más agotante y más perjudicial para la población indígena: el repartimiento.

El repartimiento consistía en la facultad que tenían los alcaldes mayores de sacar de pueblos de indios toda la gente que fuera indispensable para atender al cultivo de los campos propiedad de los españoles y el trabajo de las minas durante el término de una semana. Este trabajo tenían que desempeñarlo en lugares distantes de sus pueblos, a jornadas de dos a tres semanas; prestar servicio en minas y campos, para regresar con sus familias hambrientos, miserables y enfermos.

El peonaje puso fin a la encomienda, pues el indio encomendado se convirtió en peón de las haciendas (laicas y eclesiásticas), de las minas y de los obrajes.

No obstante que el encomendado se transformó en peón, en realidad continúo en una situación de servidumbre, debido a que su salario era tan miserable que no pasaba de dos reales diarios, apenas suficiente para no morirse de hambre. Para el indio la situación no cambió. Las jornadas de trabajo continuaron siendo no menores de doce horas diarias (de sol a sol); y como persistió la costumbre de adelantarles hasta veinte pesos anuales, en realidad hipotecaban sus vidas, pues a eso equivalía su calidad de peones acasillados en las haciendas.
Además, en algunos lugares se permitió que las haciendas tuvieran una especie de cárcel, llamada “tlapizquera”, en donde, con el pretexto de cuidar y vigilar a los indios, se les encerraba para evitar que buscaran un trabajo más remunerativo.
Con el fin de evitar estos abusos, el Virrey Matías de Gálvez expidió, en 1785, un Reglamento de Ganadería, prohibiendo a los hacendados y dueños de reales de minas que se prestara a los indios, por cuenta de sus salarios, más de cinco pesos.
Desgraciadamente, a pesar de que las leyes eran claras, no se cumplían. Se ordenaba pagar en moneda y en propia mano, pero en haciendas, minas y obrajes existió la fatídica tienda de raya, donde el peón, en lugar de dinero, recibía artículos de ropa, alimentos y aguardiente a elevados precios, motivando que el trabajador siempre estuviera endeudado con el patrón.
Los peones de minas durante el Siglo XVII tuvieron un salario de dos a cuatro reales diarios, además del derecho al beneficio de partido, que consistía en poder trabajar más tiempo después de cumplir su jornada de doce horas para obtener una parte del metal extraído. Las ordenanzas de 1770 suprimieron en definitiva los “partidos”, con el consiguiente descontento de los trabajadores, que provocaron tumultos y sublevaciones entre los mineros del Cerro de San Pedro, en San Luis Potosí y en Real del Monte.
El peón de industria no sufrió menos. Los obrajes parecían oscuras cárceles, sin ventilación, ni higiene; los peones se aglomeraban adentro sin derecho a salir a la calle, excepto los casados, que sólo lo hacían los domingos.
Organización de la Hacienda Pública:
La Real Hacienda se encargaba de controlar los ingresos y egresos del gobierno de la Colonia. Para ello dispuso de un complicado mecanismo de Oficiales Reales, los cuales controlaban la percepción de impuestos, la llegada de los barcos de España, la salida de los mismos, el funcionamiento de las industrias y el comercio, así como el reparto de lo ingresado en las Cajas Reales.

Ingresos. La fuente principal de ingresos eran los derechos reales sobre el producto de las minas (el Real Quinto)
El tributo o impuesto personal que pagaban los indios y las castas varió de cuatro reales a un peso y cincuenta centavos y a tres pesos que pagaban en el Siglo XVIII; estaban exceptuados las mujeres, los niños, los caciques, los enfermos y los milicianos. Lo más duro de este impuesto era que debían pagarlo por partida triple: al Rey, al cacique y al encomendero.
Otras fuentes de ingresos para la Corona fueron: la venta de empleos, los impuestos sobre sueldos civiles, los diezmos y los estancos de que ya hablamos.
El clero estaba exceptuado de pagar impuestos.

Impuestos al comercio. Los principales impuestos mercantiles fueron: el derecho de avería, el almojarifazgo y la alcabala. El primero consistía en el pago de gastos de los buques reales que escoltaban las flotas; el segundo era el pago por entrada y salida de mercancías, y el tercero era otro pago a razón del 10% sobre el valor de las mercancías que llegaban a España por la primera venta que de ellas sé hacia; en la colonia sólo se pagaba el 6%.

La amonedación. En 1536 fundó el Virrey Mendoza la Casa de Moneda, en la que se acuñaba plata y cobre, y desde 1675 se acuñó oro. Esta institución era la más grande del mundo y las monedas llamadas del “cuño mexicano” circulaban por toda la tierra.
Las monedas de plata fueron de a peso (onza de plata), de cuatro reales, dos reales, un real (1/8 de onza) y medio real.

Envíos a España y los situados. Hacia el último tercio del Siglo XVII los ingresos anuales de la Real Hacienda ascendían a veinte millones de pesos y los egresos se distribuían entre las remisiones a España (siete millones), otras para sostener varios establecimientos coloniales de Asia y América que no alcanzaban a cubrir sus gastos (situados), y que ascendían a unos tres millones, y el resto, o sea diez millones, para la administración de la Colonia entre gastos de guerra, pensiones, sueldos, cárceles y otros gastos.
Condiciones económicas de los diversos grupos sociales:
Los mestizos y castas. Producto de español e india los primeros y de las demás sangres los segundos, tenían una condición muy especial, pues mientras eran denigrados por los blancos, se sentían superiores a los indios, a quienes explotaban y tiranizaban. Algunos se dedicaban a la ganadería, a las armas, o bien a servir como artesanos o peones en las haciendas, la mayoría residía en las ciudades, donde formaban la plebe, conocida como léperos, “pelados”, etc.
Las castas pagaban tributo y se les marcaba para que jamás abandonaran su condición. Por ello vivían en un constante estado de odio hacia los blancos.

Los criollos eran los hijos de españoles nacidos en la Nueva España, formaban el sector más importante e ilustrado de la Colonia. La política de la Casa de Borbón, que consideró a los países de América como verdaderas colonias, apartando del gobierno de las mismas a los nacidos en ellas, para tenerlos sujetos, contribuyó a enemistar a este sector criollo, tanto de los peninsulares como de la metrópoli.
La situación de los criollos fue muy difícil. Resultaban ser personas acomodadas cuando por derecho de primogenitura recibían cuantiosas herencias, si eran hijos menores se dedicaban a las profesiones más lucrativas de la época, como eran la carrera eclesiástica (donde ocupaban puestos secundarios), la abogacía, la medicina o la profesión de las armas, siempre estaban alejados de empleos de mando y bien retribuidos y aun eran desplazados de los centros comerciales.
Los puestos públicos que podían ocupar los criollos eran los del Ayuntamiento, bien por haber sido heredados (regidores perpetuos), o bien por haber resultado electos (regidores electivos) Tal situación les permitía cierta injerencia en los asuntos gubernamentales, donde se daban cuenta de la pésima administración que había.
Esta subordinación de los criollos a los españoles dio origen a una protesta que el Ayuntamiento de la Ciudad de México hizo ante el soberano en 1771, condenando la situación y sosteniendo que los criollos debían ser preferidos en los empleos de la Nueva España, pues lo contrario traería la ruina del reino.

Los peninsulares eran los españoles nacidos en Europa, y sólo venían a la Nueva España a enriquecerse. Formaban el sector privilegiado y constituían la minoría. En cambio, eran dueños de las fuerzas productoras y ocupaban los principales puestos en la administración, del ejército y de la iglesia. Sus riquezas, sus fueros y privilegios hicieron de ellos el grupo adicto a la dominación española, que se hizo odioso para los demás grupos sociales.

5. Principales actividades económica:
Agricultura
Ganadería
Minería
Industria

Comercio

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